Mc Kinley - Norteamerica

Ropa
Camisetas de polipropileno (2). Camperas polar (2). Campera para viento. Campera de pluma. Mono completo de pluma. Pantalón de Polar.
Pantalón para viento.
Interiores de polipropileno (2).
Pares de guantes ligeros (2). 
Par de mitones de polar o lana.
Par de botas dobles plásticas para alta montaña.
Par de mitones pluma con Gore-Tex.
Par de guantes de esquí.
Sombrero para sol.
Gorro Polar o pasamontañas.
Pares de medias de montaña.
Par de botas de trekking.

Tecnología
- Cámara digital Kodak.
- Baterías de repuesto.
- Notebook Compaq Armada E500.
- Paneles solares de 20watt (2).
- Teléfono Satelital Unifón Global.
- Cámara fotográfica Reflex 35mm.

Accesorios
- Arnés.
- Cuerda de escalada (9mm).
- Mosquetones simples (4).
- Mosquetones con seguro (2).
- Descensor y ascensor de cuerda.
- Casco de escalada.
- Cintas eslingas (2).
- Par de cordinos para Prusik.
- Martillo de hielo.
- Piolet de montaña.
- Par de grampones.
- Tornillos para hielo (2).
- Estacas para nieve dura (3).
- Pares de lentes de montaña.
- Antiparras para nieve.
- Mochila grande.
- Par de bastones de esquí.
- Calentadores.
- Bombonas de gas (10).
- Juego de utensilios.
- Pala para la nieve.
- Tienda de montaña.
- Tienda de expedición.
- Saco de dormir (-40°).
- Colchoneta aislante.
- Par de raquetas para nieve.
- Trineo.
- Dispositivos de señales.
- Marcadores de camino (banderolas).
- Kit personal de primeros auxilios.
- Diario y material de escritura.
- Cremas para sol y labios (Factor 40).

Itinerario

La Expedición al Mc Kinley duró 24 días. En el plan influyeron factores como el peso que se carga, la meteorología y el estado de salud. En este tipo de expedición se llevan cargas cercanas a 40 kilos, a altitudes entre 3.000 y 6.000 metros, peso que en esta oportunidad fue superior por los equipos necesarios para la transmisión por Internet.

Escalas: Argentina. Estados Unidos. Alaska (Anchorage-Talkeetna)

 

01/06 Vuelo Buenos Aires - Santiago - Nueva York.
02/06

Nueva York - Seattle - Anchorage.

03/06 
Descanso en Anchorage.
04/06 
Llegada a Talkeetna. 
05/06
En Talkeetna: Descanso y preparativos
06/06
07/06
Llegada a la base del Glaciar Kahiltna. Comienzo de la marcha.
08/06
Caminata sobre el Glaciar Kahiltna.
09/06
Llegada al campamento base, 4500 metros.
10/06
Descanso en campamento base.
11-12 13-14/06
Estadía en campamento base. Aclimatación y preparativos para el ascenso a la cumbre.
15-16/06
Preparativos finales para las búsqueda de la cumbre.
17/06
Primer intento de cumbre. Exitoso.
18-19 20/06 Descenso hasta la base del Glaciar Kahiltna. Llegada a Talkeetna.
21/06
Ultimo día en Talkeetna.
22/06   
Regreso a Anchorage.
23/06
Descanso en Anchorage.
24/06
Vuelo a Seattle. Despedida desde Alaska y fin de la transmisión.
25-26-27-28/06
Estadía en Nueva York.
29/06
Regreso a Argentina.

 



Día
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
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DIA 1

Fecha: 05 de Junio de 2000.
Descanso en Talkeetna
En pocas horas, Heber Orona comenzará a la marcha hacia la cumbre del Monte Mc Kinley (Alaska), primer desafío en su expedición a las 7 cumbres. Por lo pronto descansa en Talkeetna -pueblo cercano a la base del glaciar- y prepara el equipamiento para la travesía.

Hoy me levanté a las 7:30. Treinta minutos más tarde tenía comunicación con las radios de Argentina. Hasta el mediodía estuve en comunicación y tratando de acomodar el último equipaje para hacer el peso final. Mi mochila terminó pesando 45 libras que son como 23 kilos. El bolso con el que transportaré el material de montaña, la comida y los equipos electrónicos terminó pesando 98 libras, es decir, cerca de 45 kilos. Ahora me encuentro en el pequeño aeropuerto de Talkeetna, aquí hacemos los últimos alistamientos del equipo y descansamos para mañana. La idea es llegar a la base del glaciar con la avioneta y salir hasta el primer lugar de campamento antes de llegar al campamento base de la montaña. Nos sentimos estupendamente bien y esperamos el tiempo nos acompañe a partir de mañana, en Denali. Por ahora, cuento con la tranquilidad de saber que la comunicaciones funcionan según nuestras expectativas previas. Son las 17:30 horas local. Descansaré y cargaré de energía los equipos electrónicos para mañana.

DIA 2

Fecha: 08 de Junio de 2000.
Seguimos en el Glaciar Kahiltna

Pasada la media noche seguíamos caminando y localizamos el campamento. A la 1.30 hs. encontramos un lugar para armar la carpa (a 3500 msnm). Estabamos muy cansados asi que derretimos hielo para hacer café y tomarlo con unas galletas. Con ese trago en el estomago a las 2hs ya estabamos en las bolsas y a las tres nos dormimos. Recien nos despertamos a las 10hs. Todas las expediciones ya se estaban poniendo en marcha pero nosotros estamos un poco más lentos por todo el sobrepeso que cargamos.

A las 12hs. comimos un manjar, fideos con sardinas. Por la tarde pensamos seguir caminando unas dos o tres horas en direccion al campamento base, ya que la jornada de mañana sabemos que será muy dura y queremos achicar hoy toda la distancia que podamos. Tambien hay que aprovechar ya que el clima es bueno. En el fondo del glaciar se ven nubes de tormenta y según comentan otros expedicionarios el informe meteorológico no es alentador. Se espera mal tiempo hasta el dia sábado.

A partir de aquí vamos a tener que continuar encordados ya que las grietas se abren a nuestro paso. Estimamos que si el clima nos lo permite en dos dias llegaremos al campamento base.

DIA 3

Fecha: 09 de Junio de 2000.
Llegando al Campamento Base

Nos levantamos a las 10 de la mañana. Si bien tenemos sol aparecen algunas nubes sobre la ladera por la cual tenemos que seguir.

Desayunamos café y te con galletas y nos preparamos para hacer un transporte de carga hasta el campamento base, aunque dejamos montada nuestra tienda en este campo a 3800 msnm. para luego venir a dormir después del transporte.

Hoy tenemos una jornada bastante larga de 5 horas de ascenso, y dos horas de descenso para la vuelta. No utilizaremos los trineos, solo cargaremos gran parte de la comida y los equipos en las mochilas.

Seguramente tendremos que superar pendientes entre los 35 y 40 grados hasta llegar al campamento base que esta ubicado a 4200 msnm.

Mañana esperamos subir con todo el material restante al campamento base.

DIA 4

Fecha: 10 de Junio de 2000.
Nos instalamos en el campamento base

Ayer llegamos a los 4.500 metros del campamento base, adonde cargamos una parte del pesado equipo que trajimos a la montaña. Hoy nos espera el mismo trayecto, aunque con más peso, ya que iremos con los trineos y todo lo que resta del campamento, para instalarnos y preparar, desde ahí, las últimas etapas de esta durísima ascensión. El Denali es maravilloso, tanto por los paisajes que presenta como por el respeto que impone.

Las pendientes han cambiado, nos encontramos con muchas grietas y debimos desempolvar las raquetas debido a la profundidad de la nieve. Cerca del base comienza a notarse un cambio en el paisaje, ya que afloran algunas rocas entre el blanco de la nieve, algo que esperábamos y que indica nuestro avance.

Ayer les conté que nos encontramos con amigos. Pues bien, eso no es todo, ya que hemos hecho migas con dos formidables valencianos, Jorge y Miguel y eso aquí, como imaginarán, es muy importante. Con ellos nos encontramos siempre en los campamentos, ya que los horarios de escalada son diferentes.

Sebastián, mi amigo y compañero de viaje, está muy bien. En fin, nos conocemos mucho y así todo es más fácil.

Según Sebastián: " Esto está difícil. Sabemos que hay montañistas que han intentado hacer cumbre los días anteriores y no lo lograron por pocos metros debido a los fuertes vientos y al frío extremo. Igual estamos muy bien, y confiamos en lograrlo en el primer intento". Hoy desayunamos café con galletas. Luego hablamos con Víctor Hugo Morales de Radio Continental y con Radio LB3 de Córdoba. Esto nos dio la oportunidad, además, de charlar en vivo con nuestros seres queridos.

Ahora nos preparamos para salir hacia los 4.500 metros, en una ascensión que calculamos nos demandará unas seis horas. Nuestro ritmo de marcha es de 3 Km/h., debido a las grietas y a la carga que llevamos en los trineos. Ya les contaré cómo sigue esto. Lo que está claro, es que viene lo más bravo y que las temperaturas descenderán más a medida que avancemos.

Por mi parte, un saludo y gracias a todos. a.

DIA 5

Fecha: 11 de Junio de 2000.
La aclimatación en Mc Kinley
La baja visibilidad provocada por una tormenta de nieve, no le permitía a Heber realizar el segundo y definitivo porteo de equipos al campamento base. Debió armar campamento 100 metros más abajo y esperar ahí a que mejore el clima para continuar la marcha. Horas después, reinició la ascensión y consiguió llegar, con sus trineos a cuestas, a los 4.500 metros del campamento base.

Luego de un día sábado agitadísimo, pudimos descansar bien y recuperar fuerzas para lo que se viene. Nos levantamos a las 10:00 y tomamos té con leche, acompañado por las clásicas galletas.

Lamentablemente, el tiempo sigue desmejorado. Mientras el cerro presenta un aspecto despejado, todo el valle se cubre y la amenaza de nevadas es constante. Lo que más complica es el viento, que casi no nos permite ver y nos pone a merced de nuestras viejas amigas, las grietas.

Esto nos obliga a esperar que mejore para salir nuevamente. Una vez en el campamento base, sobre 4.500 metros, organizaremos todo para las etapas finales.

En primer lugar, será bueno estar allí, ya que eso nos permitirá lograr una adecuada aclimatación. Pero no será sólo descanso. Debemos portear equipos hacia los campos I y II que cumplirán la función de paradas intermedias, camino a la cumbre.

Salimos del campo en los 4400msnm a las 15:00 cuando mejoró el viento. Llegamos al base a las 17. No había lugar para la tienda. Encontramos un hueco semiterminado y lo trabajamos más de dos horas (cavando) para ubicar nuestra tienda. El tiempo era estable porque había cambiado el viento. Tomamos té y café con leche, luego galletas con paté de hígado; más tarde sopa de fideitos (tipo siempre lista). Nos dormimos a las 24:00. El día fue corto pero duro por lo que hubo que cavar.

Un saludo grande para todos los que siguen esta expedición y, como siempre, para la familia.

DIA 6

Fecha: 12 de Junio de 2000.
Día de descanso en Mc Kinley
Son 75 kilos de equipos, entre la mochila y el trineo. Son pendientes que llegan, en algunos tramos, a 45º de inclinación. Son días de esfuerzo extremo. La recompensa es montar el campamento más importante, el base, a 4.500 msnm. Ahora llega el momento de darle un respiro al cuerpo y prepararlo para los 1.700 metros restantes, que serán, seguramente, los más duros.

Nos encontramos en el campamento base, a una altura de 4.500 metros. Hoy nos tomamos un descanso, luego de varias jornadas de alta exigencia física. Nos propusimos no realizar más que tareas específicas, en el campamento. La más importante de esas tareas era comer y seguir comiendo. ¡Así lo hicimos!.

El día resultó semi despejado, aunque con algunas nevadas pasajeras. La montaña, en ese sentido, ofrece constantemente cambios. Sale el sol, vienen nubes, nieve, vuelve a salir el sol, y así.

El día de hoy lo usamos también para hacer algo de sociales. Aquí hay mucha gente de diversas partes del mundo e incluso un puesto de guardaparques.

También derretimos nieve para tomar y controlamos el equipamiento. Mañana, si es un buen día, subiremos a portear al campo I. Armar ese campamento y tal vez, otro más arriba, será fundamental para facilitar el intento de cumbre. De todas formas, lo más probable es que no podamos salir mañana porque anuncian mal tiempo. Y mal tiempo aquí, es sin dudas, ¡muy mal tiempo!.

Estamos muy bien. Ganas sobran, aunque el cuerpo a veces siente el rigor de tanta ascensión y carga de equipos. Sólo resta, entonces, enviar el clásico saludo desde aquí y despedirme hasta pronto, mañana!.

DIA 7

Fecha: 13 de Junio de 2000.
Buceando en la nieve
La nieve y el frío no dan respiro en Denali. Heber debió, incluso, trabajar varias horas para evitar que la tienda quedara sepultada bajo un manto blanco de nieve. Este día se produjo el primer rescate en la montaña desde que comenzó la expedición.

Dicho y hecho. Ayer, la nevada iba y venía. Luego de acostarnos vino y no se fue más. Amanecimos con la carpa cubierta.

La nevisca, aunque no muy fuerte, duró toda la noche y continuó todo el día de hoy. Esto nos complicó muchísimo. Debimos destinar gran parte del día a despejar a paladas la zona de la tienda, totalmente anegada por la nieve.

El peligro era que la carpa quedara totalmente hundida. El trabajo despejando la zona de la carpa duró cerca de 5 horas, que fueron muy duras y nos dejaron una terrible agitación. Pasado esto, nos dedicamos a descansar y compartir algunos juegos de cartas con amigos.

Claro, primero debíamos alimentarnos como corresponde y lo hicimos con una taza de mocca, bebida suiza tipo capuchino, acompañada con galletas dulces.

Les cuento que anoche hubo un rescate por estos lados, el primero desde que estamos aquí. Fue impresionante la velocidad y eficiencia del operativo. Habían bajado al puesto de guardaparques a una persona con problemas. No conozco los detalles, pero lo que sé es que veinte minutos después aterrizó un helicóptero y otro lo custodiaba desde el aire. Además los acompañaba un avión tipo hércules que sobrevolaba toda el área.

Les cuento, por otra parte, que el frío es terrible. Por momentos, llega a -20ºC.

Amigos nuevos: Jesús, de una expedición vasca. Viaja con otro amigo que está con un dolor de muelas terrible. No recuerdo su nombre. Saludos a todos. Otro: Tai Berzone, de Alaska, quien habla muy bien español.

DIA 8

Fecha: 14 de Junio de 2000.
Rumbo a campo I
El día se pasó entre trabajos en el campamento y encuentros con nuevos amigos, de diversas nacionalidades. En las próximas horas comenzará el porteo de los equipos, para armar un campamento a los 5.200 metros, última posta antes de la cumbre. Varias expediciones tuvieron que renunciar a causa del mal tiempo.

La nevada no nos quiere dejar. Por momentos se detiene y luego sigue. Nuestro ejercicio para despuntar el vicio es sacar la nieve que amenaza cubrir la tienda. Adentro no hay nieve sino agua, la cual debemos sacar pacientemente con el método de la esponjita.

Yo desayuné una mocca y Seba leche chocolatada. Derretimos nieve para el resto del día y luego aprovechamos para conocer gente.

Hoy salieron para arriba algunas expediciones, a pesar del mal tiempo. Según parece, se están quedando sin tiempo y eso los obliga a apurar el paso o descartar definitivamente la idea de llegar a la cumbre.

Ayer bajaron seis expediciones que no pudieron llegar por el mal tiempo. Hoy lo hizo un grupo de escoceses que, entre otras cosas, nos dejó toda la comida que les sobraba. Estuvieron aquí doce días y el mal tiempo no les dio la oportunidad de llegar.

Ayer les comentaba que se realizó un rescate. Se trata de un armenio que se golpeó mientras estaba cerca de los 5.500 metros.

Mañana, si podemos, subimos al collado, 4.800 msnm o a campoI, 5.200 msnm. Iremos con comida y combustible y luego volveremos al base. Pero, si amanece bueno el tiempo, tal vez subamos con todo lo necesario para instalarnos arriba e intentar desde ahí llegar a la cumbre.

Ayer les comentaba de un operativo de rescate. Hoy me enteré que se trata de un armenio que se golpeó cuando estaba cerca de los 5.500msnm. Amigos nuevos: Alberto, de Asturias y Andy, inglés. Además de dos chicas, muy lindas por cierto, de Suecia y Escocia. También nos reencontramos con los amigos valencianos Jorge y Alberto, que habían bajado por más provisiones. Con ellos compartimos la cena.

Saludos a todos.

DIA 9

Fecha: 15 de Junio de 2000.
Las ganas de ascender
Las horas en el campamento base parecen contadas. El próximo objetivo son los 5.100 metros del campo I, en cuanto mejore, un poco al menos, el clima del lugar. La ascensión será de un considerable nivel de dificultad y con el campamento a cuestas.

El mal tiempo tiene otra cara. La posibilidad de utilizar el tiempo libre para conocer gente, charlar y compartir la pasión por la montaña. Ayer nos juntamos con gente de Pamplona, Mari Abrego a la cabeza. Con él, iba un mendocino que vive en Pamplona hace 18 años. Anoche cenamos sopa con jamón y queso frito. Luego, té y a las bolsas. Escuchamos Serrat en la carpa, mientras Seba escribía su diario y yo leía "Montañas de una vida" de Walter Bonatti, regalo de mi amigo José Luis Barbero, primer mendocino en ascender Mc Kinley. Lamentablemente, no dormí bien a causa de un dolor en el pecho.

Hoy nos levantamos temprano. Cerca del campamento había caído una masa de hielo y la nieve siguió siendo la gran protagonista.

Desayunamos el clásico té con galletitas dulces. Luego nos dispusimos, como casi todos los días, a desenterrar la carpa casi totalmente tapada por la nieve.

En cuanto mejore, ascenderemos para intentar acercarnos al objetivo final. La jornada será compleja, ya que iremos cargados con todos los equipos sobre 35º de inclinación. Luego, una etapa de cuerdas fijas, para proseguir a 45ºC, y durante varias horas. Eso será cuando se despeje (¡al menos un poco!).

Por lo pronto, conseguimos un iglú abandonado para dejar las cosas cuando subamos. Lo refaccionamos un rato hoy, y le haremos los ajustes finales durante el día de mañana.

Ayer hablé con mi madre, Irma. Hace bien charlar desde tan lejos con los seres queridos. El frío cesó un poco a pesar de la nieve. Anoche hubo -10ºC y hoy estamos aproximadamente con 0ºC.

Siguen retirándose algunas expediciones a causa del mal tiempo. Eso es todo desde aquí. Un abrazo a todos. Espero que el tiempo nos ayude y logremos esta cumbre que hasta el momento viene tan complicada. El apoyo que nos brindan, ayuda y mucho. Hasta mañana.

DIA 10

Fecha: 16 de Junio de 2000.
Una sorpresa: Primer intento de cumbre
Luego de varias jornadas que el clima frustró los planes de ascensión, salió el cielo en Mc Kinley. Heber, deseoso de aprovechar esta transitoria situación, intentará llegar a la cumbre en una larga y complicadísima jornada.

Este es un mensaje urgente. El tiempo mejoró de golpe. El cielo está claro por aquí. No se puede creer. Hasta ayer todo estaba oscuro y la nevisca era casi constante. La temperatura hoy llegó a 20ºC. ¡Sí, oyeron bien! Tengo claro que en cualquier momento, la situación de clima puede empeorar nuevamente. Lo discutí con mi compa Sebastián y tomamos la drástica decisión de buscar la cumbre el día de hoy.

Es tal vez un poco sorpresivo. Lo único que les puedo decir es que, desde aquí, envío un saludo a mis compatriotas y a todos los que siguen esta expedición y espero en 24 horas traerles buenas noticias.

Lo que se viene es terrible, ya que intentaremos llegar en una sola jornada. Es decir que obviaremos el campamento I (a los 5100) y también el campamento II. Todo se limita a una sola y larguísima jornada. Trataremos de salir muy temprano para aprovechar el día.

Para llegar debemos transitar por un pendiente de 40 a 45 grados, en la primera parte de la ascensión. Después cruzaremos otro sector con cuerdas fijas, para llegar al collado, a 4900 metros. Luego seguiremos una arista, para llegar a los 5.100 metros del campo I. De ahí en más, desconocemos el camino y el terreno. Al regreso les haremos el comentario. Espero tener éxito y que parte de lo que les cuente se refiera a la cumbre. Nada más desde aquí. Un saludo a todos. Gracias.

DIA 11

Fecha: 17 de Junio de 2000.
¡Llegamos a la cumbre!
Heber Orona llegó a la cumbre del Mc Kinley. Resultó una increíble proeza, ya que unió en una sola jornada el campamento base y la cumbre, algo muy poco frecuente en esa montaña. ¡Veintitrés horas, entre el ascenso y el descenso!. De regreso, en el campamento, relató sus sensaciones.

Por primera vez, desde que llegamos a Denali, había salido el sol de manera continua. No quisimos perder semejante oportunidad y trazamos un plan de emergencia. La idea era llegar en un día a la cumbre, partiendo del campamento base. Más de 1.500 metros, en total.

El ascenso
Salimos a las 9:00 de la mañana, hora local. Atravesamos una pendiente de 45º, con cuerdas fijas, hasta que llegamos, 300 metros más arriba, a un collado.

Seguimos por una arista muy empinada, con nieve y rocas. Doble complicación: Por un lado, la pendiente, por el otro, las exigencias de la ascensión mixta (hielo y roca). Llegamos al campamento I, a 5.100 metros. Nos encontramos, en ese lugar, con unos amigos vascos. Casi no nos detuvimos y decidimos seguir hacia cumbre.

Remontamos otra pendiente con cuerdas fijas hasta un nuevo collado, llamado del Paso Denali. La temperatura era muy baja y el viento llegaba a 50 o 60 km/h. ¡Nos volábamos! En ese momento, comencé a sentí molestias por deshidratación. Tomé algo y lo vomité, en dos veces consecutivas.

Continuamos por una pendiente de 20º, hasta que nos montamos en un glaciar que llega a la cumbre y termina en forma de pala de nieve. La vista desde el lugar era impresionante. Estaba muy cansado y deshidratado.

A Sebastián se le congeló la nariz. La temperatura era -30ºC. y la sensación de menos 40ºC. Pero seguimos. Sebastián, con la nariz helada, se sintió mal. Se puso un protector y al rato se recuperó. En ese momento, consideramos seriamente la posibilidad de volver.

La ultima parte era un filo con dos precipicios a los lados, donde cabía de a un pie (pan y queso). El viento era muy fuerte y temíamos caer. ¡A las 23:40, luego de catorce durísimas horas, hicimos cumbre en el Monte Mc Kinley!.

En la cumbre, y a pesar de la tormenta, pudimos ver el sol detrás de las nubes, que seguía en lo alto. Por un momento, lo tapó la niebla. Luego, esta cedió y el sol afloró de nuevo, con unos colores muy impresionantes. Casi no pudimos utilizar las máquinas porque estaban congeladas. Tenían una capa de hielo. Nos sacamos sólo cinco fotos de los rostros cubiertos de hielo y las camperas con capas de nieve. Sebastián me sacó una donde tenía el cierre, la nariz, los dientes; ¡todo congelado!. No importaba. El frío era impresionante y nos dimos cuenta porqué le decían "la cumbre más fría del mundo". Nos quedamos menos de diez minutos, a causa del frío. Llegamos al cielo.

En este momento, acabamos de llegar al campamento base. La jornada, en total, duró 23 horas seguidas. Hemos pasado muchísimo frío desde la cumbre hasta la llegada al campamento.

La tormenta nos acompañó todo el tiempo, se congelaron las cámaras y las filmadoras. Yo estoy deshidratado. Tomé líquido dos veces y lo vomité. Necesitaré algunas horas para recuperarme.


El descenso
Usamos cuerdas porque, con la tormenta, las huellas en el glaciar se habían cubierto de nieve congelada, haciendo muy resbaladizo cada paso.
Llevamos un par de estacas porque teníamos miedo de patinar. La bajada por el glaciar nos llevó dos y media horas, tanto como nos había demandado la subida.

La llegada
Llegamos hace veinte minutos. Salimos ayer a las 9:00 y regresamos a las 8:00. En total, veintitrés horas sin descanso. Estamos por acostarnos un rato. Primero, tomaremos un jugo. Son las 9:30 de la mañana. Estamos exhaustos y deshidratados. Dormiremos hasta las 15:00. Luego, nos levantaremos y cocinaremos algo.

Durante la marcha comimos snikers. Además, teníamos café y jugo. Habíamos dejado agua con sales en el campamento I, lo que resultó muy útil para el descenso. Me siento mal, deshidratado, tengo tos y dolor en el pecho. A pesar de eso, estoy muy contento.

Gracias a todos. Prometo que, en los próximos días, contaré algunos otros detalles. Estoy exhausto. Aun me cuesta creer lo que fue el día de hoy.

DIA 12

Fecha: 18 de Junio de 2000.
Pensando en volver


Despues de un duro día de cumbre, vino el descanso, y al despertar, el deseo de estar en Argentina, junto a la familia.

A las 20 del sábado nos acostamos un rato pensando en levantarnos a comer algo más, pero el cansancio ganó y seguimos de largo hasta las 10 de la mañana de hoy (domingo).

Son las 12 horas y estamos... comiendo, desayunando y empezando a desarmar el campamento con vistas a partir pronto hacia abajo para desandar el camino que nos llevo 4 dias realizar a la ida y que intentaremos hacer en una o dos jornadas. Son 12 o 14 horas de caminata mas o menos.

Cuando lleguemos a la zona del campamento base de las avionetas, podemos estar entre un rato y varios dias para despegar ya que muchas veces las tormentas no permiten a las pequeñas avionetas aterrizar alli.

Tengo ganas de llegar a casa, ya que se extraña un poco y ademas me hubiera gustado festejar mi cumpleaños el miércoles alla.

Bueno pronto estaré de vuelta de la primer cumbre, que fue tan dura, y podre descansar un poco, para prepararme para la próxima ascensión.

DIA 13

Fecha: 19 y 20 de Junio de 2000.
Adiós Mc Kinley, Adiós
La expedición de Heber Orona al Monte Mc Kinley atraviesa los momentos finales. Logró la cumbre y emprenderá, en los próximos días, el regreso. Así de simple, aunque se trate de uno de los más altos desafíos para un montañista, a nivel mundial. ¿Y ahora?. A comenzar los preparativos para la próxima ascensión. ¿El desafío? Ascender a la cumbre más alta de cada continente.

Era domingo, el fin de nuestra estadía en Mc Kinley. Sólo debíamos tomar nuestros equipos y partir hacia la base del Glaciar Kahiltna. Ahí nos esperaría una avioneta para llevarnos de vuelta a Talkeetna. Calculábamos una caminata de 12 a 14 horas.

Empezamos la bajada a las 20:00, en medio de una tormenta, que hasta ahí no era muy fuerte. Sin embargo, las grietas y la pendiente -que por momentos era de 45º- dificultaron mucho las cosas.

El peso que llevábamos era muy importante. El viento aumentaba poco a poco en intensidad. La nieve nos pegaba en la cara. No podía con mi trineo y Seba tampoco con el suyo. Decidimos poner todo en uno y trabajar en equipo. Por momentos, dado el peso, corríamos el riesgo de caer al vacío con trineo y todo. A las 22:00 la tormenta se hizo terrible. Estábamos ya en el Glaciar Kahiltna, pero faltaba mucho aun para llegar a la base.

Finalmente, y a las 4:00 AM, día lunes, llegamos a la base del Kahiltna. Armamos la tienda y comimos algo para recuperarnos de tan dura jornada. El mal tiempo continuaba, por lo que durante todo el lunes sólo cuatro avionetas aterrizaron ahí. A nosotros nos habían confirmado que pasaban a buscarnos. Desarmamos la tienda y esperamos.

Las horas pasaban y nada de nada. La nieve era cada vez más fuerte. El frío, intenso. Nosotros, sólo esperábamos. Nos refugiaron un rato en la tienda del control aéreo. Se estaba bien, pero no duró mucho. Llegó un avión de la gente rescate y ocuparon el lugar. Luego nos prestaron otra tienda, pero a las 23:00 nos avisaron que debíamos desalojarla, porque se había perdido un avión con cuatro personas y necesitaban tener despejado el lugar.

Cenamos algo en otra tienda prestada y, a las 7:00, otra vez arriba a esperar a la avioneta. Queríamos salir de ahí. Llegar a Talkeetna, asearnos, dormir. Y bueno, tantos días en la montaña, no está tan mal soñar con mirar televisión y comer bien.

El cielo, hoy por la mañana, se mostró más claro, por lo que parecía factible que nos pasaran a buscar. Y... efectivamente, aparecieron tres avionetas: La primera no, la segunda ...tampoco.. la tercera, Si!!!.

De todas formas no había lugar suficiente, por lo cual decidimos que viajara Sebastián con los equipos y yo la haría después junto a los amigos valencianos Jorge y Miguel, que también estaban ahí. Ellos son de los pocos que, además de nosotros, lograron la cumbre durante estas semanas. Claro, lo intentaron en el mismo momento que nosotros aunque contaban con la ventaja de tener armado el campamento I a los 5.100 metros.

Ahora estoy en Talkeetna, acabo de llegar. Mi aspecto no es el mejor ya que traigo encima tantos días de montaña y glaciar.

En los próximos días todo volverá a la normalidad. Espero se encuentren bien. Mañana es mi cumpleaños, así que lo festejaré con la satisfacción de saber que las cosas salieron tal como lo esperaba.

DIA 14

Fecha: 21 y 22 de Junio de 2000.
Rumbo a Anchorage
Las 7 cumbres no están tan lejos. Heber Orona ascendió al Monte Mc Kinley y así comenzó un camino, que no es otro que el de la concreción de su mayor sueño. Faltan seis, sólo seis montañas y será entonces, el primer argentino que logra ascender a la cumbre más alta de cada continente. La próxima: Monte Elbrus, en la Cordillera del Cáucaso, Rusia.

Día 21: Desde las 6:00 de la mañana que no paramos de llamar a las radios. El plan para hoy es salir del en busca de transporte para llegar a Anchorage y ver si se pueden cambiar los boletos que teníamos para el 25, porque extrañamos mucho a la Argentina.

Pasamos por el puesto de guardaparques y pudimos hacer el check out. El guardaparques nos dio algunas estadísticas: en el parque quedan 107 expediciones con 357 escaladores, a la cumbre llegaron 393 (49%). Hubo 1.207 escaladores en total en la temporada. De América Latina llegaron chilenos y brasileros, pero no los vimos.

Perdimos el transporte a Anchorage así que fuimos a Talkeetna a desayunar con Sebastián a las 11.30. Nos sirvieron papas, huevo, panceta, pan, mermelada, café con leche, jugo y café libre, así que fue un desayuno-almuerzo.

Luego regresamos al aeropuerto para organizar los bolsos. Estuvimos de vuelta con los valencianos (Jorge y Miguel) y con los vascos (Jesús y Aítor) y nos fuimos al pueblo a cenar unas pizzas con cerveza y gaseosa festejando el descenso y cuatro cumbres, ya que los valencianos también llegaron.

Volvimos a las cabañas. Allí no hay mucho para hacer, nos fuimos a dormir temprano.


Día 22: Llovió toda la noche, hasta las nueve y media, momento en el que paró. Está empezando a salir el sol. Tenemos que volver al pueblo para buscar un póster de guardaparques y a las tres pasa la traffic para llevarnos a Anchorage (tres horas, hacemos trasbordo y no sabemos si vamos a coincidir con el otro vehículo). Estaremos allí dos días; el 25, volamos a NY, nos quedamos dos días más y de allá a Argentina, para reencontrarnos con nuestras familias y toda la gente que nos acompañó a la distancia.

Estoy muy feliz por todo esto, por el apoyo de la gente y por el interés de los medios. Pronto regresaré a la Argentina y comenzaré la preparación para la ascensión del Monte Elbrus, próximo destino en mi Desafío 7 cumbres. Por lo pronto, quedan algunos días por aquí y seguiré escribiendo las novedades. Un saludo a todos y gracias.

DIA 15

Fecha: 23 de Junio de 2000.
Saludos desde Anchorage

Estamos en Anchorage. Viajamos de Talkeetna hasta aquí en minibús y acompañados por varios amigos de la montaña. Al llegar nos ubicamos en el Hostelling Internacional y de ahí salimos a comer. Éramos ocho personas: dos vascos, dos valencianos, dos asturianos y, modestamente, dos mendocinos.

El menú: comida china. El anochecer fue hermoso. El sol estaba contra a montaña y pegaba con unos colores muy atractivos.

Hoy por la mañana desayunamos y debimos retirarnos del albergue, ya que no quedaba espacio y estaba todo reservado. En este momento buscamos lugar. Tal vez no sea en Anchorage. Tenemos ganas de conocer lugares, antes de partir. Podría ser Sea Words, del que nos hablaron muy bien y no está lejos de aquí.

Mañana por la noche salimos en vuelo a Seattle y de ahí a Nueva York. Escribiré desde ese lugar. Un abrazo a todos. Gracias por los mensajes. Es una alegría muy grande recibir tanto afecto. Sólo pienso en volver a mi país y a mi provincia, Mendoza. También, claro, pienso en preparar todo para la próxima cumbre, el Monte Elbrus, en Rusia, lo más alto del continente europeo. No falta mucho para eso y hay que estar preparado porque no es una ascensión sencilla.

Un saludo a todos los amigos, a los que siguieron la expedición, a mi querida familia y a todos los que creen que las cosas con esfuerzo y buenas intenciones, se pueden lograr.

DIA 16

Fecha: 24 de Junio de 2000.
Nos Vemos en Rusia
Desde alaska, y a punto de emprender el regreso, Heber Orona de despide de aquellos que han seguido su ascensión del Monte Mc Kinley, el más alto de América del Norte. Además, comenta algunas de sus conclusiones, mientras sueña con el próximo desafío que será al Monte Elbrus, en Rusia.

Llegó el momento de despedirme. Pero es, solamente, hasta la próxima ascensión, al Monte Elbrus, Rusia. Antes, quiero contarles nuestras últimas vivencias en Alaska y algunas conclusiones sobre esta experiencia.

Ayer por la tarde decidimos conocer un lugar maravilloso, Sea Ward, pequeño pueblo, a unos 220 kilómetros de Anchorage. Rentamos un auto y conducimos de noche durante varias horas. Una vez ahí, tomamos un ferry que nos llevó a la base de un glaciar en el que hay desprendimientos de hielo. Nos habían hablado mucho de él y no exageraron en nada. Una fiesta para la vista.

Además, pudimos ver animales característicos del lugar como lobos marinos, sea otters -especie de castor-, algunas ballenas y harbor seals, foca de la zona.

Permanecimos en el pueblo hasta la noche. Pudimos acercarnos a la gente y conocer sus costumbres. El medio de vida es la pesca. Se realiza en pequeños barcos con redes y botes.

El horario laboral comienza muy temprano, a eso de las 5 de la mañana. Claro, de noche, está todo cerrado, ya que la gente cena muy temprano y se queda en sus casas. Nos encontramos bastante más al sur de la zona del Mc Kinley, por lo que el sol baja un poco antes. De todas formas, las noches son bastante claras.

En este momento viajamos camino a Anchorage. Allí tomaremos nuestros equipajes y devolveremos el auto rentado. De ahí, el regreso, vía Seattle y Nueva York. Al despedirme de Alaska concluye la primera expedición, por lo que este será mi último contacto desde América del Norte.

Estoy más que satisfecho. La ascensión fue muy difícil, mucho más de lo que había imaginado. De todas formas y a pesar de las duras condiciones, logramos el objetivo de llegar a la cumbre. Para eso debimos tomar una decisión: la de buscar la cima en el primer día más o menos despejado. La decisión fue acertada, ya que cuando bajábamos se largó un temporal increíble.

Recibí muchísimos mensajes de apoyo que agradezco de corazón. Es muy lindo compartir esta aventura a través de Internet. Lo más importante es saber que esto despierta sentimientos en otros, en una época en la que a veces se tiene la sensación que cada uno está en lo suyo y es indiferente a todo.

Espero que lo hayan disfrutado y deseo que podamos viajar juntos, coronando, una a una, las seis cumbres restantes. Ya sueño con llegar al Elbrus.

Agradezco a aquellos que firmaron la Carta Abierta a los Gobernantes del Mundo. Esta será enviada a las Naciones Unidas y a los gobiernos de los países visitados, una vez que finalice el desafío. Estimo, lograremos juntar muchísimas firmas al final de la última ascensión. Es importante que hagamos saber nuestra preocupación por los problemas ambientales y se tome conciencia de las urgencias que conllevan. Es nuestra responsabilidad que así sea, tanto como el respeto a la montaña para aquellos que la visitamos con cierta frecuencia.

Les mando un saludo a todos. Otro de mi "compa" Sebastián y... ¡nos vemos en Rusia!