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Elbrus - Europa
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Ropa
Camisetas de polipropileno (2).
Camperas polar (2).
Campera rompeviento Gore-Tex.
Campera de pluma.
Pantalón ligero.
Pantalón de Polar.
Pantalón rompeviento.
Interiores de polipropileno (2).
Pares de guantes ligeros (2).
Par de mitones de polar o lana.
Par de botas dobles plásticas para alta montaña.
Par de mitones.
Sombrero para sol.
Gorro Polar o pasamontañas.
Pares de medias de montaña (3).
Par de botas de trekking.
Tecnología
Cámara digital Kodak.
Cámara de video digital.
Baterías de repuesto.
Notebooks (2) .
Paneles solares (2).
Teléfono Satelital Unifón Global.
Cámara fotográfica Reflex 35mm.
Películas y baterias de repuesto. |
Accesorios
Arnés.
Cuerda de escalada (9mm).
Mosquetones simples (4).
Mosquetones con seguro (2).
Cintas eslingas (2).
Par de cordinos para Prusik.
Piolet de montaña.
Par de grampones.
Lámpara de cabeza y foco repuesto.
Pares de lentes de montaña (2).
Antiparras para nieve.
Mochila grande.
Mochila pequeña.
Par de bastones de esquí.
Calentadores.
Bombonas de gas.
Tienda de montaña.
Saco de dormir (-20°).
Colchoneta aislante.
Dos bolsos grandes con doble cierre.
Bolso pequeño con doble cierre.
Bolsas plásticas.
Kit personal de primeros auxilios.
Cremas para sol y labios (Factor 40) |
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Itinerario
La Expedición a Elbrus durará, aproximadamente, 15 días. Desde su partida de Buenos Aires hasta su regreso Heber transmitirá todos los días la crónica de su aventura. Este es una pequeña agenda de los pasos que seguirá durante las próximas dos semanas.
| 21/9 |
Vuelo Mendoza-Buenos Aires-Madrid. |
| 22/9 |
Madrid |
| 23/9 |
Madrid-Moscú |
| 24/9 |
Moscú |
| 25/9 |
Moscú-Mineraly Vody |
| 26/9 |
Mineralnye Vody a Valle de Baksan |
| 27/9 |
Aclimatación en el Valle de Baksan |
| 28/9 |
Ascenso a campamento base, 3700 metros |
| 29/9 |
Ascenso a campamento base, 3700 metros |
| 30/9 |
Ascenso a campamento de altura, 4.200 metros |
| 1/10 |
Descanso en campamento de altura |
| 2/10 |
Intento de cumbre |
| 3/10 |
Intento de cumbre |
| 4/10 |
Intento de cumbre |
| 5/10 |
Intento de cumbre |
| 6/10 |
Descenso |
| 7/10 |
Descenso |
| 8/10 |
Mineraly Vody-Moscú |
| 9/10 |
Moscú-Madrid |
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Fecha: 25 de Septiembre de 2000.
Al pie del Elbrus
Con la llegada a Terskol, en Cáucaso, comienza el segundo desafío de Heber Orona en busca de la conquista de las 7 Cumbres de Mundo. Desde ese pequeño pueblo, comenzará el acercamiento a pie hacia la montaña más alta de Europa. Transmitirá, día a día, su ascenso hacia la cumbre. 
Llegué a Rusia hace dos días. Me encontré antes, en España, con el amigo José Mijares, compañero en esta ascensión al Elbrus.
Luego de un largo viaje, pasando por Moscú y Mineralnye Vody, llegamos a un lugar maravilloso llamado Pyatigorsk. Este pueblo está ubicado al Norte del Cáucaso, a 630 metros sobre el nivel del mar y es famoso por sus aguas curativas. Pasamos la noche en este pueblo del Cáucaso para recobrar fuerzas.
Despertamos a las 8:00 y ya José hizo trato con el taxista que nos llevaría a Terskol, el pueblo más cercano al Elbrus. Terskol está a situado a 2100 metros. A partir de este punto comienza el ascenso.
Desayunamos una especie de torta de queso o ricota, quién sabe qué era. Tomamos té y café con algo de pan con queso y mantequilla. Ultimamos los preparativos y embarcamos en un viaje épico a través de unos bonitos valles para llegar al pequeño pueblo.
Antes de llegar a Terskol pasamos por un pueblo bastante grande llamado Tyrnyauz y, por lo que observamos, la gente estaba limpiándolo, ya que había caído una avalancha de lodo ocasionando varios destrozos.
Por la zona se distribuyen distintas especies de cabañas y pequeños edificios que albergan a esquiadores en el invierno. La temperatura que tenemos aquí en otoño es de 8°. Aún no es tanto el frío, pero falta ir más arriba.
Llegados a Terskol el taxista se encarga de dejarnos en un hotel, hablamos con una señora, ... que va, no hablamos nada!!, empieza una vez más la historia de entendernos. Entre señas y dibujos en papel nos lleva a su casa, y allí nos ofrece una suite a precio módico. La pieza cuenta con dos camas. Pero antes, a sacarse los zapatos ya que el lugar está todo alfombrado.
Cerramos trato y nos vamos al pueblo a ver si alguien habla inglés para ver cómo sigue esta historia. Resultado: nadie habla inglés. Ahora, adónde vamos?? "Ok, al que venga le preguntaremos." Entre señas, algo entendemos y ya estamos semiperdidos.
Paseamos tomando fotos y nos encontramos con Sebastián Tetilla -compañero en mi expedición al Mc Kinley y conocido de años-, Alejandro Echeverría y el guía ruso que los acompaña. Posiblemente nos encontremos en la montaña un par de veces más.
Ellos nos indican que debemos registrarnos en una especie de guarparques estilo ruso. Allí vamos y una vez más a perfeccionar el idioma!
Hacemos algunas compras y nos acordamos que necesitamos la bencina para los calentadores. Preguntamos a un chiquillo y, a través de señas, nos lleva a recorrer el pueblo hasta que un amigo nos la vende. Ya estamos preparados!! Al menos, eso espero!!!
Ya oscureció, así que se impone buscar un sitio para cenar y luego, ver que tal la noche en la casa de la señora.
¿Qué pasará mañana? ¿Encontraremos transporte? Si lo encontramos, ¿Seremos capaces de entendernos? Mañana lo contamos, si Alá quiere -no se olviden que hemos entrado al reino musulmán-.
El Cáucaso, una de las zonas más problemáticas del mundo, se debate en una guerra de religiones sin fin.
Este es mi primer mensaje desde aquí, y ojalá el tiempo ayude para que haya muchos más y, si todo sale bien, contarles en algunos días cómo es el "techo" de Europa. Espero me acompañen en esta nueva expedición rumbo a las Siete Cumbres del Mundo. Un saludo. Nos vemos mañana. |
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Fecha: 26 de Septiembre de 2000.
Lluvia en Terskol
Casi todo está listo. Heber Orona se encuentra en el pueblo de Terskol, desde donde ultima detalles para iniciar su ascensión al monte Elbrus. Mañana ya, comenzará la ascensión hacia el "techo" de Europa. Heber relata, día a día, la marcha de los acontecimientos, desde el lejano Cáucaso.
Hoy amaneció lloviendo. Nos levantamos cerca de las 9:30, y salimos a desayunar. Luego tomamos el taxi para ver el funcionamiento del funicular. Éste funciona durante la temporada de esquí pero, si pagás, también fuera de temporada.
Sigue lloviendo y volvemos a nuestro cuarto donde nos aloja la señora rusa con quien, de a poco, nos vamos entendiendo. Por ejemplo, ya la "jodimos" con el precio de la habitación, y eso es porque le entendimos la movida del primer día. Ella dijo: "Un día, 100 rublos cada uno, y 2 días, 80 rublos." Como nos quedamos, la señora ya entendió la jugada que le hicimos y sólo se limitó a reír.
Luego de haber arreglado un día más, nos ponemos a ordenar el material que llevaremos a la montaña. Mientras tanto, enviamos e-mails y algunas fotos, y también llamamos a casa. José a su madre y a Choli, la novia, y yo, a mamá Irma y a mi hermana Carolina.
La lluvia se detiene por un rato y salimos a charlar con los de la patrulla, para dejarles un bolso con la ropa y otras cosas que no necesitaremos. Llegamos y, una vez más, a las señas, solucionamos los problemas.
Arreglamos con el del taxi que a las 9:00 nos pase a buscar para llevarnos a la patrulla a dejar el bolso para, de ahí, seguir hasta el funicular. Si todo sale bien, habrá ocurrido otra vez un milagro!
El funicular nos llevará de 2300 a 3700 metros. Creo que será bueno, ya que subir todos los aparatos electrónicos más el equipo de montaña con lluvia, sería catastrófico.
A las 20:00 nos vamos a cenar y luego, con mucha lluvia, volvemos a la suite para seguir ordenando, sobre todo yo, que tengo tantas cosas. No sé cómo hacer, pero Dios proveerá y ya veremos.
Bueno, espero terminar, así me acuesto temprano. José, mientras tanto, lee un libro en la cama. Está leyendo "En los confines del mundo", de Lawrence Millman. Una de sus frases dice:
"Los viajes son el reino de la aventura improbable, los contactos rápidos, el barco que pasa en la noche. Te permiten conocer a personas interesantes a las que, de otra forma, no encontrarías aunque colocaras trampas o pusieras anuncios. Y no sólo las encuentras, sino que también las pierdes."
Saludos a todos. |
Fecha: 27 de Septiembre de 2000.
Un día terrible:
Heber sufre el robo de equipos
Durante las últimas horas, las novedades no han sido muy reconfortantes, allí en Elbrus. Al intentar realizar el porteo de equipos que habían quedado abajo, Heber descubrió con asombro que estos le habían sido robados. Entre estos equipos se encontraban algunos importantes artefactos destinados a la transmisión online. De todas formas, Heber anuncia que llegará a la cumbre y lo transmitirá como sea.
Los sucesos según José Mijares
Era un amanecer espectacular, al comienzo del día 28, después de una larga noche con nevadas y, a intervalos, con una nubosidad que no te dejaba ver nada.
¿Porqué sé que no se veía nada a medianoche? A lo mejor creen que a esa hora debería dormir y así habría sido si no hubiera ocurrido toda una larga lista de acontecimientos que paso a relatar:
Subimos desde la estación superior del teleférico el día anterior, hasta un mini-refugio en el que nos quedamos "de piratas", habiendo dejado una saca con todo el costoso material de Heber para sus trasmisiones.
Heber bajó a las 18:00 por esos equipos que habíamos dejado. Yo le esperaba, según cálculos lógicos, a eso de las 20:30. Me había ofrecido a acompañarlo, pero Heber rehusó mi proposición, por lo que me quedé en el refugio a contemplar por primera vez la silueta del Elbrus, mientras mi colega se tiraba cerro abajo a toda velocidad para salvar los 250 metros de desnivel hasta el teleférico.
A eso de las 20:00 salí con la "frontal", y con la idea de indicarle a modo de faro, nuestro refugio. Pero después de una hora sentado, y viendo que no pasaba nada, empecé a bajar lentamente y a gritar su nombre sin respuesta alguna, hasta que yo mismo llegué al teleférico y sin novedades comencé a subir.
Apenas pude dormir barajando toda serie de hipótesis de lo que pudo ocurrir. Heber no es de los que se pierden y menos en un camino con semejante huella. ¿Entonces?
Todo eso en una noche sin luna, con el constante rumor de chapas golpeando contra el tejado. Al amanecer estaba tan cansado y confundido que volví a bajar de nuevo hasta el teleférico buscando cualquier prueba a la que agarrarme para entender qué demonios estaba sucediendo. De paso tomaría fotos del Cáucaso que estaba, de veras, muy hermoso.
Continuará...
Saludos.
José Mijares.
Los sucesos según Heber
Terminé de mandar mi informe. Luego tenía que ir a buscar el resto del equipo donde termina el funicular. Al llegar a 3700 metros, y con un bonito temporal, decidí bajar al lugar donde había dejado el resto del equipo ya que no entraba en la mochila. Además, llevaba unos 30 kilitos y en la profunda nieve, parecía que la mochila se doblegaba.
Empecé el descenso pensando en la dura cuesta que debía remontar al subir el resto por la misma pesada nieve. Llegué y para mi sorpresa no estaba el bolso con parte del material de transmisión y el resto de los equipos y comida.
Empecé a buscar por todos los vericuetos posibles. Era tal la desesperación que tomé el teléfono del funicular y pedí que me enviaran hacia abajo.
Bueno, yo decía: "Bájenme ya", y el que contestaba sólo decía "Argentina, argentinan." A eso yo replicaba "Yes, yes, bájame maldito ruso."
Bajé de un funicular a otro. No había forma de hacerme entender, ni a señas. Bajamos. No había nadie. Me dirigí a la cabaña cerca del funicular y una señora que hablaba algo de Inglés entendió la situación.
"Hay que esperar al jefe, tú ve subiendo de vuelta y mañana te tendré noticias", me dijo. "No, no, no. Yo no subo hasta no hablar mañana, a primera hora, con el jefe o la policía", fue mi respuesta.
Luego de decir esto pensé en José. No sabía nada y estaría preocupado. Pero si subía tendría que regresar de todos modos. Además, eran las 22:00 y había que subir la maldita cuesta, con nieve hasta la rodilla. Pensé, "seguro que él algo imaginará, y mañana subo, pase lo que pase."
Cené y me acosté a dormir en esa cabaña. Casi no podía dormir pensando en cómo seguiría esta transmisión sin los paneles solares, las baterías y los conectores. Además, me faltaba equipo de montaña, aunque no mucho. |
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Fecha: 28 de Septiembre de 2000.
La historia debe continuar
Los sucesos según José Mijares
De nuevo en el refugio seguí leyendo, con la esperanza de ver de nuevo a Heber, mientras las horas pasaban. De pronto aparecieron cuatro rusos que, por cierto, se enojaron bastante conmigo. El refugio donde habíamos pasado la noche, no estaba abierto y habíamos desmontado una ventana y... nos colamos.
Con el vendaval, la perspectiva de acurrucarse en algún lugar era dura, así que habíamos dicho: "Manos a la obra". Por esto, como mucho la penitencia sería la de un pecado venial, aunque los encargados no lo veían así y una especie de bestia caucásica que venia directo hacia mí chillando como un condenado.
Me pedía una explicación. ¡Sí, sí! ¿En qué idioma? Cuando vio que, en realidad, la ventana sólo estaba desmontada, creo que dejó escapar un atisbo de sonrisa.
El tipo abrió una cabaña de al lado y nos hizo pasar, previos 250 rublos. Después se vino a chusmear. Debía parecerle un cuadro tan desolador, que me invitó a su cabaña y me invito té con galletas. 
Como pude le explique la situación: compañero desaparecido en combate y sin ninguna idea de cuándo haría acto de presencia. No sé si entendió todo o si yo me hice entender, pero creo que vino a decirme que Heber había sido visto en Terskol, y esto era lo peor, porque entre las muchas cábalas, durante la larga noche de ayer, una era precisamente esa. Pero, para no hacerse desear más, Heber apareció "jurando en arameo" y me contó que le habían robado todos los aparatos electrónicos.
Ahora sólo falta que la montaña se deje, porque el cúmulo de mala suerte que hemos tenido hasta hoy, no es normal. De momento, mañana -29 de septiembre- subiremos al Priut 11, a 4200 metros y lo antes posible derechitos a la cima.
Los ánimos vuelven.
Saludos a todos.
José Mijares
Los sucesos según Heber
Hoy, 28 de septiembre, me levanto a las 8:00 esperando que aparezca el jefe y los operarios. Por supuesto, aparecen a las 9:30.
El jefe no se hace responsable. Yo le explico que muy pocas personas subieron ayer y que él sabe muy bien quiénes son sus operarios. Uno de ellos debe ser el responsable. Este dice que va a buscarlo al pueblo y luego vemos. Son las 11:30 y no aparece.
Le pregunto a la señora y me dice que no vendrá, que será mejor que vaya a buscar al encargado del pueblo y le explique la situación. Yo le pregunto si el encargado sabe hablar inglés. Me contesta que ya encontraré a alguien para que oficie de traductor.
Empiezo a caminar los tres kilómetros con la ropa de montaña y los zapatos de montaña, nada cómodos en el asfalto. Llego a los instructores, entre lo que hay algunos que hablan inglés, pero me dicen que solamente son rescatistas.
Sigo hacia el pueblo buscando a esta persona y me mandan de un lado a otro, hasta que coincido con una señorita que sí lo habla y me ayuda a buscarlo. Una vez más busco de un lado a otro, pero esta vez acompañado. Encontramos a la persona y este señor hace la denuncia a la policía. Ya es un adelanto, ahora a esperar que llegue la policía y volver a explicar lo sucedido.
La policía, además de saber sobre el robo, empieza a interrogarme pidiéndome pasaporte, visa y si estaba registrado. La cosa se pone densa y yo les digo que todo eso está en la montaña y que sólo quiero saber si harán algo o no. Me llevan al centro de donde salen los funiculares y me dicen que vayamos al sitio donde se perdieron. Ya con esto los doy por perdido, y por el momento así termina. Les digo "ok" y aprovecho para subir ya que me espera José y supongo, bastante ansioso.
Llego y José ya estaba instalado en una cabaña con luz eléctrica: "Grandioso, podré transmitir."
Descanso un rato y me voy al siguiente refugio, el ex Priut 11 -que se quemó- a hacer un transporte de comida y algo de equipo. En este refugio no hay energía, ahora deberé cargar a full todas las baterías para poder seguir transmitiendo. No será fácil. Tal vez, por momentos la comunicación atraviese algunas dificultades por esta terrible situación del robo de equipos de transmisión.
Regreso y estoy exhausto, pero no termina aquí, debo seguir con el informe y además tratar de comer algo e hidratarme. Estoy algo triste por todo lo que pasó. De todas formas haré todo el esfuerzo por llegar a la cumbre. Por fortuna, el "equipo humano" con José Mijares, funciona a la perfección. La transmisión continuará, claro y espero traerles pronto noticias desde la cumbre.
Heber
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Fecha: 29 de Septiembre de 2000.
¡Promesa de cumbre!
Heber continúa su ascenso hacia la cima del Monte Elbrus, en Rusia. Pese a los inconvenientes técnicos que provocó el robo de equipos de transmisión, logró comunicarse y espera, el día de mañana, llegar a los 5642 metros de la cumbre.
Partimos a la mañana desde 3700 metros, para llegar a Priut 11, sobre los 4150 metros. Ibamos bastante cargados, motivo por el cual nos movimos despacio. Debíamos llegar bien para, así, intentar mañana la bendita cumbre.
El camino no fue tan duro gracias a la huella de una máquina "pisa nieve". Eso permitió que no nos hundiéramos tanto. Llegamos al refugio. Allí hay una persona que lo cuida. Esta persona no habla nada de inglés, pero se encuentra un patrulla que oficia de traductor.
El refugio es muy cómodo para la altura en la que se encuentra. Cuenta con camas de madera y algunas frazadas. Aún lo están reparando con madera por dentro. Les recuerdo que sufrió un incendió hace pocos años (ver página). Tiene dos plantas y una cocina a gas. ¡Vendo barato si alguien quiere comprar! ¡Con estas descripciones parece un artículo de diario!
Bueno. A partir de este refugio dicen que en ocho o diez horas se puede acceder a la cumbre. Ya lo veremos mañana. Con tanta nieve... ¿quién sabe? El refugio está muy cómodo, ¡pero la heladera de mi casa es más caliente!
Como verán, hoy pude transmitir y espero hacerlo los sucesivos días. No está fácil. Utilizo el teléfono lo menos posible ya que, por el robo de los equipos, de aquí en más no me será posible cargarlo si no hasta el regreso de la cumbre.
Hoy sólo descansamos y nos preparamos para mañana. El atardecer es muy bonito desde esta altura. Tomamos fotos, sobre todo José que es un especialista. Trae dos grandes cámaras con todos los elementos necesarios a la hora de hacer una buena foto.
Nos vamos a dormir temprano mañana será un día largo si no nieva esta noche. Dios dirá. Gracias por acompañarnos en este desafío. Un saludo a todos.
Heber
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Fecha: 30 de Septiembre de 2000.
Esperando hacer cumbre
Estuvimos todo el día en el campamento. Solo salimos a alimentarnos e hidratarnos. Esta madrugada no salimos a la cumbre porque empezó a nevar. Cada tanto para y comienza nuevamente la nevada acumulando más y más nieve en la pared. Hay muchísima nieve ya que aquí comenzó el otoño.
José, mi compañero, consiguió esquíes de travesía para poder ascender más rápidamente.
Nuestra intención es tratar de acceder hasta la cumbres desde este mismo campamento, son 1500 metros de desnivel hasta el punto máximo de Europa. Mañana, si el tiempo lo permite, nos levantaremos a las 4 de la mañana y luego de desayunar saldremos hacia la cumbre.
Hay medio metro de nieve que a la mañana se mantiene bastante duro, así que espero podremos avanzar bastante rápido. Ahora está inestable nieva para y vuelve a nevar pero con un poco de suerte mejorará, eso espero. La temperatura exterior es de 0º aproximadamente durante el día lo cual está bastante bien para los 4100 metros de altura.
Hoy fue un día más que nada de espera, debido al robo de las baterías y los paneles no se si tendré energía en la notebook para mandar el informe mañana. Ya veremos. Lo principal es poder subir y luego bajar de la mejor manera.
Si logramos la cumbre, mañana domingo me comunicaré con todos ustedes vía chat, será a las 16.00 hora de Argentina, en Aventurarse.com
Un saludos a todos y hasta mañana. |
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Fecha: 01 de Octubre de 2000.
Cumbre en la montaña más alta de Europa
Nos levantamos a las 4 de la mañana, tomamos un café y luego de preparar los equipos y volver a chequear todo, salimos a las 5.10 hs de la mañana.
El día parecía calmo y despejado. Amaneció mientras abríamos huella en la nieve ya que no había ningún rastro por las nevadas de los últimos días. Por momentos teníamos nieve hasta las rodillas mientras subíamos por pendientes de 30º a 35º. Íbamos buscando el camino más lógico pero al parecer en algún momento nos desviamos de la ruta normal y las pendientes comenzaron a inclinarse cada vez. Finalmente superamos un espolón con una peligrosa cornisa con pendientes de más de 60º. A pesar de eso no nos encordamos y seguimos escalando libres de seguros.
El día seguía fantástico y el sol pegaba fuerte mientras veíamos gran parte de esta hermosa cordillera.
A las 14.55 hs. felices, algo cansados y deshidratados llegamos a donde no se podía subir más... LA CUMBRE DEL MONTE ELBRUS.
Nos quedamos 35 minutos descansando mientras yo podía internamente gozar el segundo logro de mi desafío Siete Cumbres.
Emprendimos el descenso, llegamos a las 18.30 hs al refugio, luego de bajar 1600 metros de desnivel, muy cansados y deshidratados.
Siendo las 19 hs aquí en Rusia estoy tomando té y café para recuperarme del esfuerzo realizado, feliz por el logro pero con algo de bronca por el equipo robado y la falta de energía eléctrica en mi computadora, por lo que este informe lo tuve que enviar telefónicamente.
Un saludos a todos y hasta mañana. |
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Fecha: 02 de Octubre de 2000.
Después de la cumbre
La cima del Monte Elbrus fue testigo de un nuevo logro de Heber en su desafío hacia las mayor altura de cada continente. A pesar del robo de equipos sufrido días atrás, llegó a la cumbre y luego, aun en la montaña, se dio el lujo de chatear por la web con sus seguidores. Hoy se encuentra en Terskol y en pocos días viajará a España, desde donde ultimará detalles para escalar a partir del 15 de octubre la Pirámide Carstensz, en Nueva Guinea.
Nos encontramos en un hotel, en el pueblo de Terskol. Estamos contentos, satisfechos y muy cansados. La cumbre lograda nos devolvió la tranquilidad que el robo de equipos nos había quitado.
En este momento, José duerme como un niño. Yo lo haré en un rato nada más, cuando termine este reporte. Para comunicarme debo salir porque es el mejor modo de "pescar" el satélite.
Un guardia del lugar me mira feo. No me quiere merodeando y me ordena que ingrese al hotel. El tema es que nos es temporada y les resulta extraño que a las 23:00 haya alguien afuera con teléfono y notebook. Claro... ¿Cómo le explico mis motivos y que no le estoy enviando información a algún servicio de inteligencia?
Estoy feliz de haber llegado a la cumbre. Falta menos. Además, me pude comunicar a través del chat y fue muy lindo, aunque no demasiado tiempo porque la comunicación desde la montaña no es fácil.
El clima es excelente, al igual que ayer. Sólo hay un poco de viento. Hoy por la mañana descendimos de los 4150 metros hasta el pueblo. Allí arriba, encontramos a uno que habla español e ingles y vive en la ciudad de Pyatigorsk. Nos invitó a su ciudad y se ofreció como guía turístico.
Al llegar a Terskol, nos ubicamos en el hotel, y luego fuimos a buscar unos bolsos que habíamos dejado en la patrulla de rescate. De ahí, a las 17:00, fuimos a almorzar. El hambre era impresionante y quedó evidenciado en la excelente performance en la deglución de alimentos. Pollo, sopa, algo parecido a la milanesa, huevos fritos, y más y más y más. Ah! Además, caviar, que aquí no es muy caro.
Luego, en el hotel, nos tocó el desafío más bravo desde que llegamos a la montaña: ¡La ducha helada! Era impresionante.
Luego acomodamos las cosas para saber si estaba todo bien y no olvidábamos nada importante y... ¡Otra vez a comer! Esta vez algo más liviano... ensaladas y sopa, con alguna cerveza.
Mañana daremos vuelta por el pueblo a ver si saben algo del robo. Iremos a ver al encargado del pueblo para ver qué se puede hacer. Creo que no tenemos muchas posibilidades, pero...
Cansado y satisfecho, me despido hasta mañana. No sé si será desde Terskol o ya en viaje. De cualquier modo les contaré cómo siguió todo. ¡Y tal vez lo haga también el dormilón, José Mijares!
Un saludo a todos..
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Fecha: 03 de Octubre de 2000.
Llegada a Pyatigorsk
Con la satisfacción de la cumbre lograda, Heber Orona viajó a la ciudad rusa de Pyatigorks. Llegan ahora los días de descanso y balance, luego de la ascensión a la cumbre más alta de Europa. La promesa para mañana: un informe completo a cargo del español José Mijares, amigo y compañero de expedición de Heber.
Les envío la información del día. Mañana, podrán leer un especialísimo balance de la expedición en la exquisita pluma de José Mijares.
Hoy nos despertamos a las 10.30, creo que el cansancio nos dejó realmente de cama. Salimos del hotel y vamos a desayunar, esta vez solo café con pan y queso del lugar.
Mientras José prepara su informe final sobre la expedición, yo me dedico a ordenar el equipo.
Ayer conocimos a Sam quien amablemente se ofreció a ir con nosotros a su ciudad, Pyatigors. José lo espera en el restaurante mientras yo sigo ordenando las cosas. Sam y su Amigo David llegaban al mediodía desde el refugio de 3700. Termino de acomodar todo y voy al restaurante. Ya llegaron. David hizo cumbre ayer. Siguió nuestra huella y logró llegar con un excelente tiempo y un poco de viento.
Bajamos a otro pequeño pueblo de montaña llamado Cheget. Aquí, los cuatro comemos un espectacular brochete de cordero. Creo que con José no imaginábamos este delicioso almuerzo en medio de las montañas, y con excelentes amigos, que sin pensarlo nos invitaron a su hogar.
Tomamos dos taxis hasta Pyatigorks y llegamos de tarde a casa de Sam Karakovsky, quien nos aloja en su hermosa casa. Tomamos unas duchas, conocemos a sus padres y luego salimos a cenar. Mañana veremos qué sigue. Por ahora solamente nos lleva la suerte y la buena gente en este lindo país!Un saludo a todos los que siguen este Desafío 7 Cumbres. No se pierdan mañana, las palabras de José acerca de esta experiencia inolvidable.
Gracias.
Heber |
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Fecha: 04 de Octubre de 2000.
Mi balance final
Por José Mijares
(Amigo y compañero de expedición)
José Mijares, compañero de expedición, analiza toda la ascensión al Elbrus. Pero no se queda ahí. Cuenta cómo conoció a Heber, qué sensaciones se lleva luego escalar, con su amigo, la montaña más alta de Europa, y brinda interesantes comentarios sobre la camaradería que siempre, debe reinar en la montaña.
Uno de los objetivos de viajar es evitar a toda costa el destino final (en cuanto llegas, has llegado y no vuelves a sentir ese soplo de ilusión). Así termina el libro de Millman que me acompaño en este viaje. Y así también es como me siento, después del Elbrus, que ya es historia. Me gustaría ahora, hacer un balance final de esa pequeña historia.
La primera vez que escuché acerca del Cáucaso fue cuando comencé a ir a las montañas y de eso, hace ya muchos años. El mismo año que nací, se hizo la primera expedición española al lugar. Además, los conflictos bélicos que sacuden hasta hoy a Europa no han dejado nunca de lado esta región, así que no es difícil saber, aunque sea de oídas, qué sucede aquí.
El Elbrus, dicen ahora, es la cima mas alta de Europa y eso, agregado al compromiso de las siete cumbres, hacen ineludible un ascenso en una cordillera salvaje y desconocida donde hay que decirlo también, el Elbrus es sólo una montaña más... ¡Ni mucho menos la más bonita! ¡Ahora sí... la mas alta!
Conocí a Heber Orona en 1991, cuando yo viajaba la Cordillera de Los Andes por dos años. Allí subí con él y sus amigos montañas a las que nunca hubiera ido, si ellos no me las hubieran mostrado.
En 1992 subí el Aconcagua, y por cierto entonces, me dejó sus botas. En 1993 estábamos arriba del Cerro Mercedario y le regalé a mi madre, una foto donde aparecía con Heber en la cumbre, sin saber si nos haríamos alguna otra cumbre en el futuro o si volveríamos a coincidir en las montañas.
No supe mucho más de Heber, hasta que recibí una llamada suya durante el verano del 98 y me contó su odisea al Makalu. Estaba entonces en Oslo y me acuerdo que sentí muchísimo no poder encontrarlo en España, para que me contara a qué se había dedicado durante esos años.
Sabía vagamente de sus ascensos y el verano siguiente, vi atónito su Everest sin oxigeno desde la web que frecuento. Me puse a escribir de inmediato y recuerdo que le dije a todo el mundo que ese tipo era amigo mío.
E n mayo de 2000 fui al Mc Kinley y, por poco, no coincidimos, aunque ya teníamos claro que nos iríamos juntos al Elbrus. El problema de Rusia es que el gobierno te exige una invitación para entrar al país o lo que es lo mismo, que si no pasas por el tubo y contratas una agencia no tienes nada que hacer, y nosotros queríamos no sólo subir sino entrar a nuestro aire, sin permisos, ni salvoconductos, ni guías. Queríamos el Elbrus fuera de temporada y a nuestra manera.
Son muchos los que piensan que para tomar un taxi en Moscú es necesario que te ayuden o de lo contrario nadie sabe muy bien dónde puedes acabar y tienen razón! Pero acaso, ¿no es mas divertido así?
Gracias a mi trabajo como guía turístico en Europa, conozco gente que se mueve por Rusia llevando grupos. La persona más capaz que conozco capeando fronteras rusas y buena amiga mía, Rosely Santabárbara, me puso en el camino para conseguir 2 visados a Moscú para viajeros independientes. Previos $100 y algunas horas de paciencia, Heber en Buenos Aires y yo en Oslo, cada uno a su manera sacó los respectivos papeles que dejaban claro que nos dejarían entrar a Moscú.
Pero.. ¿Y el Cáucaso? El tipo que nos ayudo en San Petersburgo dijo más o menos que eso ya dependía de la suerte. Con una guía de Rusia y un librito de frases hechas salía de Madrid el 23 de septiembre hacia Moscú. Partimos en diferentes vuelos, para encontrarnos en el mismo aeropuerto. Por cierto, ¿sabían que Moscú tienen 5 aeropuertos? Yo lo supe al llegar. La pregunta: ¿Llegaría mi compañero al mismo aeropuerto?
Al final nos encontramos allí tal lo esperado y no tuvimos que pagar exceso de equipaje, ni nadie husmeó en nuestras mochilas, ni nos atracaron camino al hotel. 
De Moscú lo propio es volar a Mineralnye Vody, así que eso hicimos después de pasar un día en la ciudad y salir a conocer la noche moscovita y su metro. ¡Hay que verlo!.
En Mineralnye Vody nos recibió la policía al pie de avión. Parece que a mí me tomaban por ruso, pero a Heber lo llamaron aparte para hacerle unas preguntitas y ahí nos fuimos los dos a ver qué quiere la benemérita! Con un libro de frases hechas y cara de póquer, no había interrogatorio que progrese, así que al final después de entender, eso sí, que el visado ponía Moscú pero no el Cáucaso, vino un taxista que hablaba español y nos sacó de allí. ¡Si los ángeles existen allí estaba el primero!
Camino a Pyatigorsk nos puso al día y nos preguntó más o menos si estábamos locos o qué. ¿Al Cáucaso? ¿En esta época?
Otro taxista nos llevó hasta la aldea de Terskol, campo base de la montaña y con lluvias torrenciales nos fuimos hacia la estación del teleférico, donde supuestamente no trabajaban fuera de temporada. Sin embargo conseguimos subir hasta 3.500 metros y pasar de las lluvias a las nevadas. Caray, ¡qué bonito estaba comenzaba a ser todo!
En la estación alta del teleférico nos robaron todos los aparatos electrónicos de Heber, algo de comida y equipo. Nunca me había metido en la boca del lobo, pero desde luego aquello se parecía bastante.
A todo esto, la montaña no se veía más que en postales y en esas condiciones llegamos hasta el refugio a 4.100 metros. Otro mendocino, Sebastián Tetilla y un porteño, Alejandro Echeverría, junto a su guía ruso, hacían un ataque a la montaña con éxito.
Me dio la sensación que Sebastián tetilla estaba sorprendido de vernos allí y como que no le hacia mucha gracia nuestro encuentro, su guía ruso no era precisamente una ayuda para nosotros, al menos hasta que bajaron de la cumbre. El hermetismo era duro, se me hizo duro, quiero decir. En esto ya saben, los sentimientos son cosas muy personales, difíciles de juzgar. Nevaba, hacia frío, no teníamos ayuda exterior porque renunciamos previamente a ella, pero no encontramos amigos allí donde pensamos que podíamos tenerlos.
Después de un par de días de espera y de encontrarnos con alpinistas rusos que llevaban el equipo de Mallory, botas de pescador y grampones del siglo XVIII, salimos de madrugada, una noche sin luna. El objetivo: el techo de Europa. Salimos con el mejor día de otoño -como dicen los lugareños-, para estar allí arriba como habíamos soñado.
Para Heber es su cuarta cima de siete y para mí la quinta. La ascensión es lo de menos. Para nosotros el viaje ha sido lo realmente importante y la manera de hacerlo, el motor que nos da la ilusión para seguir. Gastaremos los días paseando por estos valles y tratando de hacernos entender o conociendo personajes, como el tejano que habla español y al que, en este momento, esperamos para que nos baje a la ciudad.
En mente está ahora la Pirámide Carstensz, donde si puedo volveré para acompañar a Heber. ¡Eso sí, por un camino lleno de aventuras, fuera de lo tradicional, sin agencias, sin salvoconductos, a pecho descubierto!
Podemos equivocarnos de plano y fracasar, pero queremos soñar a lo grande y aceptar lo que venga. Me gustaría, por ultimo, dar las gracias a los valientes ciudadanos que nos ayudaron, nos atendieron y en general nos echaron un capote por alto cuando más perdidos estábamos. Agradecer desde aquí a los amigos que nos siguieron desde www.aventurarse.com, a mi novia -Guro Jenssen-, por nuestro año de montañas compartidas, a mi hermana Arantxa, porque reza por mí cuando estoy en las montañas, a mi madre porque sin su ayuda no hubiera subido ni la escalerilla del avión. Por cierto, hoy es su cumpleaños, felicidades mamá!!!. Por ultimo, a mi hermano Heber, por que ha sido sin duda lo mejor del viaje.
Gracias a todos.
Espero encontrarlos en Pirámide Carstensz (Nueva Guinea).
José
PD: mañana, el informe final de Heber. Pasado mañana, despedida final.
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Fecha: 05 de Octubre de 2000.
Las conclusiones de Heber
Ultimas horas en tierra rusa. Es el momento de sacar conclusiones sobre la ascensión al techo de Europa. Y en esto, Heber no se guarda nada y deja de lado las frases hechas, para transmitir sus sensaciones de la forma más genuina. El viernes 6, será la despedida desde este lugar y el momento de contar cómo será su próxima ascensión, en Nueva Guinea.
Estamos en Pyatigorsk y todo parece haber pasado como en una película. Aún nos falta llegar a Madrid, pero creo que lo más difícil ya sucedió. Desde la Argentina me preguntaba como sería el viaje por Rusia, con los planteamientos que compartíamos junto a José, mi amigo y compañero de expedición.
Las ideas compartidas
Se preguntarán, ¿cuál es el planteamiento que compartimos?
-Conseguir visas de turismo para Moscú,... pero con la idea de ir al Cáucaso.
-Llegar al Cáucaso y lidiar con la gente de pueblo,... pero también subir al Elbrus en otoño, fuera de temporada.
-Llegar a la cima más alta de Europa,... pero, para disfrutar de su cumbre, esperar el buen tiempo y tener la posibilidad de gozar el éxito en un hermoso escenario, desde la cima hacia el fabuloso Cáucaso.
-Entenderse con la gente,... aunque hable un idioma totalmente desconocido para nosotros.
-Moverse en la gran ciudad de Moscú, o en los pueblos caucásicos,... pero tratando de no ser sorprendidos.
Todo esto es parte de una aventurara que, en realidad, con lo vivido y por medio de ustedes, se transformó en un verdadero aventurarse.com!
Sobre algunos comentarios periodísticos
En una nota del diario Uno, de Mendoza, Argentina, un periodista decía que ya un argentino había hecho cumbre -en alusión a Sebastián Tetilla- pero de Orona no se sabía nada. Creo que es necesario aclarar algo. Un periodista es aquel que está bien informado y sabe cómo relatar una buena nota. Yo, en Rusia me informé y me enteré de su nota.
El debiera saber algo más acerca de esto, que no sólo se transmite por Aventurarse.com sino también por Discovery Online en español y portugués, y es seguido diariamente por la popular revista Gente en la Argentina y la española Barrabés, entre otros medios en la web.
Debe saber que Heber Orona plantea sus objetivos. Orona, como sale en la nota, disfruta de sus objetivos y sabe cómo llegar, y es por ello que lo que se propone lo logra y es reconocido por su experiencia y éxito. Y de eso también se trata, del éxito. Y gracias a Dios, a Orona aún lo acompaña el éxito, y es a base de mucho esfuerzo y sacrificio.
Mis verdaderos objetivos junto a mi compañero José, de España, eran estar en esta montaña, pero de la forma que explico al principio. Es decir, como una verdadera aventura, y no con dinero buscando la solución más fácil y rápida. Puedo decir que el objetivo lo logramos y esa es nuestra gran satisfacción.
La salida fácil
¿A qué me refiero cuando digo "solución fácil y rápida"?
-Contratando agencia para conseguir un visado.
-Ir con guía para evitar las complicaciones de idioma y las que surjan en la montaña, y más aún yendo fuera de temporada.
-Llegar a la cima a como de lugar, como si fuera una competencia y olvidando que es un viaje largo y las montañas con su cumbre se disfrutan.
La síntesis
Este viaje ha sido la aventura de vivir sensaciones, hasta ver el objetivo cumplido, pero sin exagerar a la hora de poner límites a las complicaciones. Con esto no quiero decir que nunca recurriría a obviar estas sensaciones aventureras, pero sí saber en qué punto es necesario tomar una decisión.
Los agradecimientos
Junto a mi compañero José Mijares, agradezco a las personas que aparecieron en nuestro destino y se sumaron a la hora de ayudar y compartir las vivencias para que, de esta forma, lográramos un escaloncito más hacia el aporte cotidiano de satisfacción que necesitan nuestro espíritu y nuestro corazón.Mañana será la despedida desde Rusia. Les contaré todo lo que se viene, mientras preparo la próxima etapa de mi Desafío a las 7 Cumbres del Mundo, que será a la Pirámide Carstensz, en Nueva Guinea.
Gracias a todos.
Heber Orona
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